En un contexto de crisis sanitaria y aislamiento social, con la actividad médica destinada casi de manera estricta a la pandemia del COVID-19, la Organización Mundial de la Salud calificó el aborto legal como un servicio esencial, medida que fue ratificada por el gobierno nacional, que dejaron en claro que este derecho no puede verse interrumpido y debe ser atendido de forma urgente al igual que la entrega de métodos anticonceptivos.